Trucos y consejos

  • Limpieza de cacerolas y otros utensilios de cocina en los que se nos ha pegado algo

    Cuando por cualquier motivo dejamos la comida al fuego, a veces ocurre que cuando nos acordamos es porque algo se quema. Ahora lo difícil es limpiar la cacerola.
  • Pon un buen chorro de vinagre que cubra la base de la cacerola y añade a continuación una cucharada de bicarbonato. Verás que se produce como una ebullición. Déjalo así, de media a una hora y luego limpia la cacerola como de costumbre.
  • Algunos consejos sobre el uso de los huevos

    Los huevos frescos se reconocen una vez rota su cáscara por su yema bien curvada y redonda y por la clara relativamente compacta, rodeando a la yema. Los huevos no tan frescos tienen la yema plana y la clara es más aguada.

    Si se utilizan varios huevos para un plato o para un pastel, es conveniente romperlos uno por uno en una taza para comprobar que estén frescos y con buen olor. Haciéndolo de esta manera, caso de que haya un huevo podrido o en malas condiciones no se estropean todos los demás o la pasta entera del pastel.

    Separar la clara de la yema, dejando resbalar la yema de una mitad de la cáscara a la otra mientras la clara cae a una taza o recipiente colocado previamente debajo. Al mismo tiempo se extrae la "galladura" (un cordón gelatinoso adherido a la yema). Cuanto más frío estén los huevos, menos peligro existe de que se rompa la yema.

    Algunas generalidades acerca de la leche

    La leche ofrece, según la raza de los animales, sus alimentos y la estación del año, un sinfín de componentes alimenticios en una combinación tan ideal que nadie debería prescindir de ella en su alimentación diaria. Aparte de un 88% de agua, la leche contiene albúminas valiosas, las vitaminas A, B1, B2 y C, calcio, sodio, hierro y fósforo.